El economista Darío Díaz, director de Metodología y Relevamiento Estadístico del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), afirmó que el extractivismo argentino configura un patrón económico donde el aumento de exportaciones se apoya en la extracción de recursos naturales y coincide con la caída del empleo formal y la industria.
Díaz tomó como punto de partida los datos del Producto Interno Bruto del segundo trimestre de 2026: INDEC informó un crecimiento interanual del 2,0% y una caída desestacionalizada del 0,6% respecto al trimestre anterior, con contracción en el consumo privado (-2,4%), consumo público (-2,3%), inversión (-0,8%) e importaciones (-3,5%), mientras las exportaciones crecieron 2,5%.
Extractivismo argentino
En materia de comercio exterior, Díaz destacó que el petróleo crudo se consolidó como la principal exportación en el primer semestre con 4.693 millones de dólares, el 9,5% del total, por encima del maíz en grano (4.171 millones) y la harina de soja (4.161 millones); acumulado a julio esa participación llegó al 9,8%. El crudo creció 47,7% interanual, el oro no monetario sumó 2.913 millones con una suba de 51,2%, mientras maíz y harina crecieron 6,7% y 0,7% respectivamente.
Según el cálculo de Díaz, al combinar combustibles y energía, productos primarios y manufacturas de origen agropecuario de escaso procesamiento, el 73,4% de las exportaciones depende de la extracción de recursos naturales. INDEC informó exportaciones de julio por 8.854 millones y un acumulado enero-julio de 58.365 millones, +22,9% interanual.
En lo laboral, el sector explotación de minas y canteras emplea 86.300 trabajadores privados registrados sobre un total de 6.195.900 (1,4%); ese registro cayó 8,5% interanual, con una pérdida estimada de 8.300 puestos entre noviembre de 2023 y junio de 2026, a los que se sumaron 600 puestos en electricidad, gas y agua. Al mismo tiempo, la producción minera aumentó 16,4% interanual en el segundo trimestre y las exportaciones de crudo casi se duplicaron en julio, una combinación que Díaz atribuye a la mayor intensidad de capital del complejo extractivo.
A nivel territorial, Neuquén incorporó alrededor de 12.000 puestos privados registrados entre noviembre de 2023 y abril de 2026 (un aumento del 7,1%, de 143.000 a casi 155.000), mientras Río Negro quedó 3,3% por encima de noviembre de 2023.
En contraste, Díaz consignó una pérdida de 246.312 puestos privados registrados desde noviembre de 2023; adicionó 87.629 del sector público y 20.187 de casas particulares para un total de 354.128 empleos destruidos, y observó otros 46.000 puestos menos en el sector privado durante el primer semestre de 2026. La Encuesta Permanente de Hogares mostró que entre el segundo trimestre de 2025 y el de 2026 la población ocupada en 31 aglomerados creció en 265.000, pero el empleo informal aumentó en 348.000; la informalidad alcanzó 45,0% y la desocupación fue 7,9% en el periodo.
En manufactura, el índice de producción industrial cayó 4,9% interanual en julio (12 de 16 divisiones en negativo) y acumuló -2,6% en enero-julio; la formación bruta de capital fijo retrocedió 11,1% interanual, con caídas de 15,2% en maquinaria y equipo y 22,1% en equipo de transporte. La industria manufacturera concentra 1.128.200 puestos registrados, el 18,2% del empleo privado formal.
En la balanza de pagos, el primer trimestre registró un superávit comercial de bienes superior a 6.300 millones de dólares, pero la cuenta corriente mostró un déficit de 1.651 millones y una salida de ingresos primarios de 4.676 millones, incluidos 2.743 millones en utilidades y dividendos de la inversión extranjera directa.
Con esos indicadores, Díaz concluye que desde fines de 2023 Argentina profundizó un patrón económico apoyado en la extracción de recursos no renovables, mientras la industria y el empleo formal pierden peso y crece la incorporación de trabajadores al empleo informal.
Fuente consultada: Canal 12 Misiones.












