Exactamente en un mes, María Ofelia Guerrero cumplirá 40 años de servicios en la Dirección de Tránsito Municipal de Posadas. En este Día del Trabajador, va un reconocimiento a su trayectoria de superación, logros, su pasión por lo que hace y el orgullo de ver crecer a Posadas con el correr de los años.
Una joven inspectora
Transcurría la década del ’80 cuando María con 20 años recién cumplidos ingresó a la entonces sección municipal de Tránsito. “Eran otros tiempos claramente, y encima por ser mujer la tenía más difícil, pero cuando menos me esperaba ya estaba en la calle con mi uniforme de inspectora”, recordó en canal12.com

Esta histórica empleada municipal fue parte de las primeras camadas femeninas de Tránsito Municipal.
La anécdota del machete
Si hay algo que le sobra a María Ofelia son anécdotas. Pero no todas fueron alegres, pese a que hoy sí le generan una pícara sonrisa. De hecho a uno de esos episodio la denominó “la historia del machete”.
Y para nada hay ficción: “me acuerdo que le estaba labrando un acta a un infractor cuando, de una y sin avisar, fue hasta el auto y con machete en mano me quiso intimidar. No sé cómo terminó, pero seguro que bien porque estoy acá para contarlo”, remató entre risas.
Terreno ganado por la mujer
En la continuidad de la entrevista, y mientras acompaña en la senda peatonal a docentes y alumnos de la Escuela Nro 1 Félix de Azara, María Ofelia reflexiona sobre cada etapa que le ha tocado vivir desde su función.
“Al comienzo no fue fácil, en la calle la gente se acostumbró lentamente a la figura de la inspectora y en los últimos años eso cambió rotundamente por el espacio ganado de la mujer. Por vocación y capacidad estamos, no a la par, sino junto a los hombres. Somos un equipo”, analizó.
Una apasionada del tránsito
Consciente de que los años pasan, los ciclos se cumplen y sobre todo del desgaste de este trabajo, María Ofelia sigue entregando todo de sí al sentir que pertenece a esta profesión.
Rememoró un momento que le demostró por qué acá y no en otro lugar: “una vez quise cambiarme a otro sector, pero no era lo mismo. No dudé mucho, y seguí como inspectora que es una función que no todos quieren hacerlo. Pero yo sí, lo disfruto al 100 por ciento”.













