Entre la suba de costos, la baja en la demanda y el encarecimiento de la energía y el gas, las panaderías de Misiones atraviesan meses de ventas debilitadas y reducción operativa. La situación -que se repite a nivel nacional- se manifiesta en los mostradores, donde los productos básicos mantienen movimiento, pero las opciones premium casi desaparecieron del consumo diario.
Miguel Krawczuk, propietario de Panificados Maná en Posadas, describe un escenario que se agravó en el inicio de noviembre. Aunque en los últimos meses ya observaba un retroceso moderado, asegura que este mes marcó un quiebre. Según explicó, “los clientes priorizan lo esencial”, mientras que lo relacionado a repostería, masas finas y tortas, quedó relegado. Krawczuk remarcó que los productos premium son los que más demanda perdieron.
La menor venta obligó a las panaderías a ajustar su nivel de producción. En el caso de Maná, el empresario confirmó que actualmente producen menos que antes y el contexto les llevó inclusive a reducir personal. Contó que en los últimos dos meses bajaron la plantilla, aunque aclaró que “no podemos seguir achicando porque necesitamos sostener el equipo mínimo para mantener el funcionamiento“.
El fenómeno no es aislado ya que, según aseguró Krawczuk, el panorama se replica entre sus colegas, que también operan con volúmenes muy por debajo de lo habitual.
Las panaderías celebran el Ahora Pan
En este contexto, herramientas provinciales como el programa Ahora Pan cobran una importancia mayor. Krawczuk considera que “es un alivio tanto para las panaderías como para los consumidores”. Explicó que el programa es “muy beneficioso para los misioneros”, así como para las panaderías, ya que les permite “ofrecer pan a buen precio”.
De cara a diciembre, el sector mira con algo más de optimismo. Las fiestas suelen ser la mejor época del año, y la anticipación del público ya se siente. Krawczuk comentó que los clientes comenzaron a consultar precios de pan dulce, panetón y combos especiales para Navidad y Año Nuevo.

La empresa hace dos meses inició la producción de panificados navideños, aunque “en una escala mucho menor” a la habitual. Aun así, se prepararon con tiempo: ya cuentan con toda la materia prima para los panetones, especialmente los frutos secos, que compraron durante el invierno para evitar el impacto de los aumentos de fin de año.
Pese al clima económico adverso, el empresario mantiene expectativas positivas para el cierre del año. Señaló que esperan una “muy buena respuesta” de los clientes y que diciembre podría convertirse en un mes que compense en parte las pérdidas acumuladas. Mientras tanto, el sector sigue ajustando su producción a una demanda que cayó con fuerza en los últimos meses.












