Migrar para subsistir: ante la crisis nacional, cada vez más personas dejan sus hogares para trabajar en Brasil

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Miles de trabajadores misioneros cruzan la frontera hacia Brasil para emplearse en cosechas, un éxodo que el intendente de Andresito, Bruno Beck, vinculó directamente con la crisis nacional. El jefe comunal adviertió que esta migración genera graves problemas sociales.

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La crisis económica nacional y el deterioro de las economías regionales impulsan un éxodo laboral masivo de trabajadores misioneros hacia Brasil. El intendente de Andresito, Bruno Beck, advirtió que este fenómeno, especialmente visible durante la cosecha de uva y manzana, ya genera graves problemas sociales en las comunidades de origen.

Beck fue contundente al describir la realidad que atraviesan muchas familias. “Hay mucha gente de edad que va a trabajar justamente para sobrevivir”, afirmó el jefe comunal. Relató que en muchos casos, “familias enteras se van”, mientras que en otros “los padres se van y dejan a la familia acá”, una situación que deriva en conflictos graves.

El intendente explicó que esta separación prolongada suele desencadenar una crisis familiar profunda. El problema, según Beck, se agrava cuando la esposa que queda a cargo ve que los recursos no le alcanzan. “Las personas buscan a otra pareja. Esa es la realidad”, afirmó, describiendo un panorama de desintegración familiar forzada por la necesidad económica. Beck calificó esta consecuencia como un “daño colateral” triste pero real de la migración.

Un éxodo económico sin precedentes

Detrás de esta dolorosa migración existe una abrumadora lógica económica. Beck detalló que en Brasil, los trabajadores encuentran salarios que en Argentina resultan inalcanzables. “Lo mínimo que le pagan allá son 150 reales por día en un trabajo cualquiera”, explicó, añadiendo que algunos oficios pagan hasta 300 o 400 reales diarios.

El contraste con la realidad nacional es abismal. “Acá tengo muchísimos comercios cerrados y se siguen cerrando. Porque cada día hay menos recursos económicos”, señaló Beck. El intendente remarcó que incluso quienes tienen un sueldo bancarizado enfrentan graves dificultades, ya que suelen estar endeudados y sin capacidad de ahorro, por la profunda crisis que afecta el poder adquisitivo.

Como termómetro de esa realidad, Beck explicó que tuvo que reducir la planta “hay 41 empleados municipales que me pidieron licencia sin goce de haberes para ir a trabajar a Brasil”, remarcó. El jefe comunal de Andresito agregó que esta situación “me genera un problema en la prestación de servicios”, evidenciando cómo el éxodo laboral impacta incluso en la administración pública local.

Por otro lado, la sangría laboral amenaza ahora con paralizar una actividad clave en Misiones. Beck alertó sobre un conflicto inminente, “acá vamos a tener serios problemas con la cosecha de yerba mate. Los tareferos son los que se van en su gran mayoría. Entonces se va a producir un conflicto muy grave para cuando se tenga que levantar la cosecha”.

El fenómeno, según Beck, adquiere una magnitud sin precedentes y escapa a cualquier control. Advirtió que además de los trabajadores que cruzan por los pasos habilitados, una cantidad indeterminada lo hace “por los piques”, exponiéndose a posibles abusos al carecer de documentación para reclamar sus derechos laborales en Brasil.

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