Cierre de distribuidora en Garupá: 20 trabajadores quedaron sin empleo y crece la preocupación en el sector comercial
La crisis que atraviesa el sector comercial en Misiones sumó un nuevo episodio que genera alarma entre trabajadores y dirigentes sindicales. La distribuidora Bamana SRL, con más de una década de trayectoria en la provincia, cerró sus puertas de manera abrupta en la localidad de Garupá y dejó sin empleo a los 20 trabajadores que aún integraban su plantel.
La situación fue confirmada por Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, quien calificó el panorama como “cada vez más preocupante” y advirtió que este tipo de cierres comienzan a repetirse en distintos puntos de la provincia.
“Otra triste noticia. Nos enteramos en el día de ayer que una distribuidora muy importante decidió cerrar directamente”, expresó Gómez en declaraciones a FM de las Misiones, reflejando el impacto que generó la novedad dentro del sector.
Una empresa con fuerte presencia en toda la provincia
Bamana se dedicaba a la distribución de productos de consumo masivo, incluyendo alimentos, bebidas y artículos de limpieza. Con el paso de los años había logrado consolidar una importante red comercial en Misiones.
Según detalló el dirigente sindical, la firma contaba con una cartera cercana a los 5.000 clientes, entre supermercados, autoservicios, kioscos y comercios minoristas, lo que la posicionaba como un actor relevante dentro del circuito de abastecimiento provincial.
En su mejor momento, la empresa llegó a emplear a unos 40 trabajadores, pero la caída sostenida de las ventas comenzó a afectar su estructura operativa.
Caída de ventas y reducción del personal
De acuerdo a lo informado por el gremio mercantil, las dificultades económicas empezaron a evidenciarse a partir de 2024. La baja en el consumo y el aumento de los costos operativos fueron deteriorando la situación financiera de la distribuidora.
“Desde 2024 las ventas empezaron a caer y en 2025 ya habían reducido el plantel a la mitad. Este año arrancaron con 20 trabajadores, pero no pudieron sostener más la actividad”, explicó Gómez.
El cierre no solo impacta en las familias de los empleados despedidos, sino también en el entramado comercial que dependía de la empresa para el abastecimiento de productos.
Señales de alerta en el comercio misionero
Desde el Centro de Empleados de Comercio señalaron que el caso de Bamana no es aislado y que en los últimos meses se registran cada vez más situaciones similares vinculadas a la retracción del consumo y la dificultad de las empresas para sostener su funcionamiento.
El gremio manifestó su preocupación por la continuidad de los puestos de trabajo en el sector y anticipó que seguirá monitoreando la situación para acompañar a los trabajadores afectados.
El cierre de la distribuidora en Garupá vuelve a poner en el centro del debate el presente económico de la provincia y el impacto que la crisis tiene sobre el empleo formal en el rubro comercial.












